La Doncella, el Marinero y el Estudiante
Federico García Lorca - 1928
Balcón.
VIEJA
(En la calle.)
Caracoleeees: Se guisan con hierbabuena, azafrán y hojas de laurel.
DONCELLA
Caracolitos del campo. Parecen amontonados en la cesta una antigua ciudad de la China.
VIEJA
Esta vieja los vende. Son grandes y oscuros. Cuatro de ellos pueden con una culebra. ¡Qué caracoles! Dios mío ¡qué caracoles!
DONCELLA
Déjame que borde. Mis almohadas no tienen iniciales y esto me da mucho miedo. Porque ¿qué muchachilla en el mundo no tiene marcada su ropa?
VIEJA
¿Cómo es tu gracia?
DONCELLA
Yo bordo en mis ropas todo el alfabeto.
VIEJA
¿Para qué?
DONCELLA
Para que el hombre que esté conmigo me llame de la manera que guste.
VIEJA
(Triste.)
Entonces eres una sinvergüenza.
DONCELLA
(Bajando los ojos.)
Sí.
VIEJA
¿Te llamarás María, Rosa, Trinidad, Segismunda?
DONCELLA
Y más, y más:
VIEJA
¿Eustaquia? ¿Dorotea? ¿Genara?
DONCELLA
Y más, más, más...
La DONCELLA eleva las palmas de sus manos palidecidas por el insomnio de las sedas y los marcadores. La VIEJA huye arrimada a la pared, hacia su Siberia de trapos oscuros donde agoniza la cesta llena de mendrugos de pan.
DONCELLA
A, B, C, D, E, F, G, H, I, J, K, L, M, N, Ñ. Ya está bien. Voy a cerrar el balcón. Detrás de los cristales, seguiré bordando.
Pausa.
LA MADRE
(Dentro.)
Hija, hija, ¿estás llorando?
DONCELLA
No. Es que empieza a llover.
Una canoa automóvil llena de banderas azules, cruza la bahía dejando atrás su canto tartamudo. La lluvia pone a la ciudad un birrete de doctor en Letras. En las tabernas del puerto comienza el gran carrousel de los marineros borrachos.
DONCELLA
(Cantando.)
A, B, C, D.
¿Con qué letra me quedaré?
Marinero empieza con M,
y estudiante empieza con E.
A, B, C, D.
MARINERO
(Entrando.)
Yo.
DONCELLA
Tú.
MARINERO
(Triste.)
Poca cosa es un barco.
DONCELLA
Le pondré banderas y luces.
MARINERO
Si el capitán quiere.
Pausa.
DONCELLA
(Afligida.)
¡Poca cosa es un barco!
MARINERO
Lo llenaré de puntillas bordadas.
DONCELLA
Si mi madre me deja.
MARINERO
Ponte de pie.
DONCELLA
¿Para qué?
MARINERO
Para verte.
DONCELLA
(Se levanta.)
Ya estoy.
MARINERO
¡Qué hermosos muslos tienes!
DONCELLA
De niña monté en bicicleta.
MARINERO
Yo en un delfín.
DONCELLA
También eres hermoso.
MARINERO
Cuando estoy desnudo.
DONCELLA
¿Qué sabes hacer?
MARINERO
Remar.
El MARINERO toca el acordeón polvoriento y cansado como un siglo XVII.
ESTUDIANTE
(Entrando.)
Va demasiado deprisa.
DONCELLA
¿Quién va deprisa?
ESTUDIANTE
El siglo.
DONCELLA
Estás azorado.
ESTUDIANTE
Es qué huyo...
DONCELLA
¿De quién?
ESTUDIANTE
Del año que viene.
DONCELLA
¿No has visto mi cara?
ESTUDIANTE
Por eso me paro.
DONCELLA
No eres moreno.
ESTUDIANTE
Es que vivo de noche.
DONCELLA
¿Qué quieres?
ESTUDIANTE
Dame agua.
DONCELLA
No tenemos aljibe.
ESTUDIANTE
¡Pues yo me muero de sed!
DONCELLA
Te daré leche de mis senos.
ESTUDIANTE
(Encendido.)
Endulza mi boca.
DONCELLA
Pero soy doncella.
ESTUDIANTE
Si me echas una escala viviré esta noche contigo.
DONCELLA
Eres blanco y estarás muy frío.
ESTUDIANTE
Tengo mucha fuerza en los brazos.
DONCELLA
Yo te dejaría si mi madre quisiera.
ESTUDIANTE
Anda...
DONCELLA
No...
ESTUDIANTE
¿Y por qué no?
DONCELLA
Pues porque no...
ESTUDIANTE
Anda...
DONCELLA
No.
Alrededor de la luna, gira una rueda de bergantines oscuros. Tres sirenas chapoteando en las olas, engañan a los carabineros del acantilado. La DONCELLA en su balcón piensa dar un salto desde la letra Z y lanzarse al abismo. Emilio Prados y Manolito Altolaguirre, enharinados por el miedo del mar, la quitan suavemente de la baranda.