Fin de la cosecha

Ángel Serrano Laguna - 2015

Escena 1

Dos campesinos recogen café en una plantación.

CAMPESINOTodos los días lo mismo. Levanta, recoge café, acuesta, levanta, recoge café, acuesta.

CAMPESINAClaro. Seguramente afecte que recoger café sea tu trabajo.

CAMPESINO¡Si es que ni siquiera me gusta el café! Me afecta al tránsito intestinal.

CAMPESINA¡Chssss! ¡Calla que no te oiga el jefe!

CAMPESINOSantiago se bebe diez tazas al día. ¡Diez tazas! Yo no sé. Le correrá café por las venas en vez de sangre. Así va siempre con los ojos, que parece que lo están deslumbrando los faros de un coche.

CAMPESINAYa, pero eso no es por el café.

CAMPESINO¿Y tú qué sabes?

CAMPESINA¿Yo? Nada, nada. Si no te gusta este trabajo haber buscado otro.

CAMPESINOHombre, es que si estoy aquí es por ti. "Vente a la plantación, que así estaremos juntos, y podremos hablar todo el día. Y así cuando lleguemos a casa por la noche no hará falta que nos preguntemos ¿qué tal el día?, porque como habremos estado juntos todo el día pues ya lo sabremos.". Y yo fui y me lo creí. Porque claro, no llevábamos ni dos años juntos y al principio todo es de color de rosas. Con el paso de los años el rosa se va convirtiendo poco a poco en un marrón muy oscuro.

CAMPESINA¿Pero en qué hubieras trabajado si no fuera aquí? Si no sabes ni lavarte la ropa.

CAMPESINOFutbolista.

CAMPESINA¿Futbolista? No te he visto dar un toque a la pelota en diez años.

CAMPESINO¡No he tenido tiempo! Porque claro: me levanto, recojo café, me acuesto, me levanto, recojo café, me acuesto...

CAMPESINAPues yo no sé qué quieres que te diga. A mí me gusta trabajar aquí. Mis padres trabajaron en este campo, mis abuelos trabajaron en este campo, mis tatarabuelos trabajaron en este campo...

CAMPESINOVale, vale, que al final va a resultar que Adán y Eva trabajaron en este campo. Es normal que te guste, porque tienes a tu gran amigo Santiago, que siempre estáis de risitas. ¿Y a quién tengo yo aquí? A ti.

CAMPESINAEntonces el problema no es trabajar aquí, sino estar conmigo.

CAMPESINOYo no he dicho eso.

CAMPESINAMe vienes con que todo fue idea mía, que si antes todo era rosa y ahora todo es color mierda...

CAMPESINO¡No tergiverses mis palabras! ¡He dicho marrón oscuro!

CAMPESINAA mí tampoco me gusta levantarme y saber que voy a estar todo el día viéndote, ¿pero qué hago? ¿Me divorcio?

CAMPESINO¿Divorcio? ¿Quién ha hablado de divorcio? He dicho que estoy harto de este trabajo, no que quiera un divorcio.

CAMPESINA¿Sí? ¿Qué es lo que menos te gusta de este trabajo?

CAMPESINOVerte a ti.

CAMPESINAPues igual que yo. Entonces a lo mejor el problema no lo tienes con el trabajo.

CAMPESINOVaya. Puede ser.

CAMPESINAEs que son muchas horas juntos.

CAMPESINOSí, sí, muchas horas.

CAMPESINAY luego vamos a casa y otra vez juntos. Y ya cansa.

CAMPESINOSí, sí, completamente de acuerdo.

CAMPESINO y CAMPESINA reflexionan unos segundos, en silencio.

CAMPESINA¿Nos divorciamos entonces?

CAMPESINOPor mí sí.

CAMPESINAPero te he dejado yo a ti.

CAMPESINONo, no, te he dejado yo a ti.

CAMPESINABueno, luego vemos.

CAMPESINOY me voy a hacer futbolista. Estoy teniendo muchos cambios en mi vida ahora. Sé que podría conseguirlo.

CAMPESINAAllá tú.

CAMPESINOVoy a decirle al jefe que me voy.

El CAMPESINO se marcha.

CAMPESINOLevanta, toca pelota, acuesta, levanta, toca pelota, acuesta...

La CAMPESINA ve marchar al CAMPESINO y mira hacia otro lado de la plantación.

CAMPESINA¡Santiago! Vente esta noche a mí casa, ¿vale? Que tengo que enseñarte una cosa. ¡Y tráete eso!