Sentados sobre la barrera
Ángel Serrano Laguna
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Nota del autor
Cuando yo era niño, la catequesis y la misa de los domingos definían la línea entre el bien y el mal. Lo bueno de aquel sistema es que no dejaba lugar a la duda, y en las excepciones tu catequista o sacerdote de cabecera siempre tenían la respuesta adecuada.
Con el tiempo entendí que no necesitaba ir a misa todos los domingos para repasar las reglas universales de comportamiento. Quizá con tantos años de catecismo había interiorizado los axiomas del bien y del mal, o quizá siempre supe que insultar a mi hermana estaba mal. Solo requería más empatía y menos interpretación de versículos. Desde entonces, siempre me ha obsesionado cómo determinamos lo que está bien y lo que está mal y cómo fallamos emitiendo juicios de valor por falta de información.
Sentados sobre la barrera explora esta idea a través de una pelea de recreo entre un niño y una niña. Rodrigo y Martina se están tirando de los pelos cuando Chus, su profesor, entra en el aula. Chus empieza a recolectar las diferentes versiones de lo sucedido, pero pronto entiende que tendrá que determinar culpable y castigo basándose en relatos sesgados.
Vivimos en un mundo binario en el que los grises se diluyen en el partido de fútbol que disputan de manera continua el blanco y el negro. Sentados sobre la barrera, que debe su título a la canción The Fence de Tim Minchin sobre la expresión inglesa sitting on the fence, es una obra infantil de teatro corto, que incide en que entre el blanco y el negro existe una infinita gama de grises. Y en que lo que está bien y lo que está mal no es tan binario cuando lo miras sentado sobre la barrera.
Personajes
(Por orden de aparición)
MARÍA
ANTONIO
CHUS
MARTINA
RODRIGO
NIÑA
GAEL
Escena 1
MARTINA y RODRIGO pelean en su aula. RODRIGO tiene agarrado el pelo de MARTINA con fuerza. De la misma manera, MARTINA tiene agarrado el pelo de RODRIGO. Forcejean, girando el uno sobre el otro.
En una esquina del aula, ANTONIO. En la otra, GAEL. En la puerta del aula, MARÍA.
MARÍA
¡Chus, Chus, Chus! ¡Ven! ¡Ven! ¡Rodrigo está pegando a Martina!
ANTONIO
¡Dale, dale, dale!
CHUS, el profesor, entra en el aula tras unos segundos.
CHUS
¡Eh, eh! ¡Parad, parad!
MARTINA y RODRIGO siguen enzarzados. CHUS logra separarlos.
CHUS
¿Se puede saber qué está pasando?
MARTINA
¡Me ha empujado!
RODRIGO
¡Tú me has empujado a mí!
MARTINA
¡Ha empezado a insultarme, a decirme que era una niñata!
ANTONIO
¡No, no, no! ¡No le ha dicho niñata!
MARTINA
¡Me ha insultado!
MARÍA
¡Pues seguro!
ANTONIO
(A MARÍA.)
Si tú no estabas.
MARÍA
Pero me lo imagino. Rodrigo siempre está igual.
RODRIGO
¡Y una mierda!
CHUS
¡Eh! ¡Se acabó la discusión! Rodrigo, al despacho del director. Ya sabes lo que hay.
RODRIGO
¡No, no, no! Chus, por favor, yo no he hecho nada. ¡Ha sido ella quien ha empezado a decirme cosas!
MARTINA
Yo no he hecho nada.
CHUS
Rodrigo, sabías perfectamente que con la tercera amonestación ibas expulsado. Esta es la tercera. Y encima una pelea con una chica. Así que tira para el despacho.
ANTONIO
Chus, ella le ha provocado.
CHUS
Me da igual. Cuando yo he entrado estaba tirándole del pelo.
ANTONIO
¡Y ella estaba tirándole a él!
RODRIGO
Chus, déjame contarte lo que ha pasado. Ha sido todo culpa suya. Si después de eso, no me crees, voy al despacho del director.
MARTINA
No ha sido culpa mía, así que seguro que te miente.
ANTONIO
Yo lo he visto todo.
MARÍA
Anda. Y yo.
ANTONIO
¡No!
CHUS
¡Silencio! De acuerdo, Rodrigo. Cuéntame lo que ha pasado.
Escena 2
Queda poco para que acabe el recreo. ANTONIO está sentado en una esquina del aula, viendo un videoclip en su teléfono móvil con auriculares puestos. GAEL está en su mesa, sin hacer nada. MARTINA y MARÍA están en el centro de la clase, hablando. CHUS observa la escena desde fuera.
RODRIGO
(Desde fuera del aula.)
Yo he llegado a la clase cuando quedaba poco de recreo. Y cuando he llegado, Martina y María han empezado a reírse de mí.
RODRIGO entra en el aula.
MARÍA
(A MARTINA.)
Huy. Mira quién viene por aquí.
MARÍA y MARTINA ríen a carcajadas.
MARÍA
¿Y esos pantalones? Ya iba siendo hora de que te compraras unos nuevos.
MARÍA y MARTINA vuelven a reír.
CHUS
¿Por qué se ríen de que traigas pantalones nuevos?
RODRIGO
No sé. Pregúntale a ellas.
MARTINA
Yo no me he reído de eso.
MARÍA
Yo no he dicho nada de los pantalones.
ANTONIO
Siempre le estaban diciendo que traía los mismos pantalones todos los días. Que parecía un mendigo.
MARÍA
¡Nunca hemos dicho nada de mendigo!
CHUS
¡Suficiente! Continúa, Rodrigo.
Una NIÑA asoma a la puerta del aula, riendo.
NIÑA
¡María! Corre, corre, mira lo que está haciendo tu hermano.
MARÍA sale del aula, acompañada de la NIÑA.
RODRIGO
¿Qué pasa? ¿Os gusta reíros de mí?
MARTINA
Hombre, es que a veces haces unas cosas...
RODRIGO
¿Qué cosas?
ANTONIO, desde su esquina, ha terminado de ver su vídeo. Se quita los auriculares y atiende a la pelea entre MARTINA y RODRIGO.
MARTINA
Pues cosas. Encima eres un maldito llorica, cuando eres tú quien empieza todas y cada una de las peleas en las que te metes. Y has suspendido todas, que vas a tener que repetir porque eres el más tonto de la clase.
CHUS
Martina, ¿dijiste eso?
MARTINA
¡No!
ANTONIO
Sí, que yo lo oí.
MARTINA
No dije eso. No exactamente. Es que no está contando todo.
CHUS
(A RODRIGO.)
¿Y después de eso empezó la pelea?
RODRIGO
No. Dijo algo más.
MARTINA
(Poniendo su dedo sobre el pecho de RODRIGO.)
Que no tienes dinero para ir de excursión. Pobre de mierda.
RODRIGO y MARTINA, de manera simultánea, se cogen del pelo y empiezan a forcejear mientras gruñen.
MARÍA regresa al aula y ve la escena.
MARÍA
¿Qué haces? ¡Chus, Chus, Chus! ¡Ven! ¡Ven! ¡Rodrigo está pegando a Martina!
RODRIGO y MARTINA se sueltan. CHUS entra en la escena.
CHUS
Así que eso fue lo que pasó. Martina empezó a insultarte y acabasteis peleando.
RODRIGO
Sí.
MARÍA
Qué mentiroso.
ANTONIO
Mentirosa tú. Que no estabas. Que yo estaba y lo vi todo.
CHUS
Tú, Rodrigo, en ningún momento le dijiste nada.
MARTINA
Él también me insultó.
RODRIGO
No me acuerdo.
CHUS
Sus insultos, sin embargo, si los recuerdas.
RODRIGO
No he mentido.
CHUS
De acuerdo. Ya tengo tu versión. Martina, ahora cuéntame tú lo que ha pasado.
Escena 3
Queda poco para que acabe el recreo. ANTONIO está sentado en una esquina del aula, viendo un videoclip en su teléfono móvil con auriculares puestos. GAEL está en su mesa, sin hacer nada. MARTINA y MARÍA están en el centro de la clase, hablando. RODRIGO entra en el aula. CHUS observa desde fuera de la escena.
MARÍA
(Neutra.)
Hola, Rodrigo.
RODRIGO
(Enfadado.)
¿Qué dices?
MARÍA
Nada, nada.
RODRIGO
(Muy enfadado. A MARTINA.)
¿Le has enseñado el mensaje? ¿Eres imbécil o qué?
MARTINA
Sí. Le he enseñado el mensaje porque es mi amiga.
CHUS
Espera, espera: ¿Qué mensaje?
Los niños guardan silencio por unos momentos. MARTINA y RODRIGO parecen especialmente avergonzados.
MARÍA
Rodrigo le mandó ayer un mensaje a Martina. Era una especie de carta de amor. Al final le pedía ser su novia.
ANTONIO
(Burlón.)
Tío, ¿una carta de amor? Qué asco.
CHUS
Tú calla. Rodrigo, ¿es cierto?
RODRIGO se encoge de hombros.
MARTINA
Lo tengo aquí. Te lo puedo enseñar.
RODRIGO
¡Ni se te ocurra!
CHUS
¿Y el mensaje no te gustó?
MARTINA
El mensaje estaba bien.
CHUS
Pues ahora sí que no entiendo nada. ¿Qué pasó después de que Rodrigo supiera que le habías enseñado el mensaje a María?
MARÍA
(A RODRIGO.)
El mensaje era muy bonito.
RODRIGO
Anda, cállate, payasa.
Una NIÑA asoma a la puerta del aula, riendo.
NIÑA
¡María! Corre, corre, mira lo que está haciendo tu hermano.
MARÍA sale del aula, acompañada de la NIÑA.
RODRIGO
No le enseñes el mensaje a nadie más. Te puse que no se lo enseñaras a nadie.
MARTINA
No sé por qué te avergüenzas.
RODRIGO
Porque eres una pija. Que solo quieres presumir pintándote los labios.
MARTINA
¿Entonces por qué quieres ser mi novio?
RODRIGO
Pues eso digo yo. Porque además de pija y de guarra, eres una borracha, que te pones a quitarle whisky a tu padre para luego irte a presumir al parque con los del último curso.
MARTINA
(Acercándose a RODRIGO.)
¡Cállate!
RODRIGO
Que te está criando la sudamericana en vez de tus padres.
MARTINA
¡Sí! ¡Pero bien que quieres ser mi novio!
RODRIGO pega un empujón a MARTINA con los dos brazos. MARTINA es desplazada un par de metros hacia atrás. RODRIGO la coge del pelo, y tras unos segundos, MARTINA hace lo mismo. Empiezan a forcejear mientras gruñen.
ANTONIO
¡Dale, dale, dale!
MARÍA regresa al aula y ve la escena.
MARÍA
¿Qué haces? ¡Chus, Chus, Chus! ¡Ven! ¡Ven! ¡Rodrigo está pegando a Martina!
CHUS entra en la escena. MARTINA y RODRIGO se separan.
CHUS
Entonces, Martina, tu resumen es que Rodrigo comenzó a atacarte porque le enseñaste el mensaje a María y él se enfadó.
MARTINA
Exacto.
RODRIGO
Yo no te he dicho guarra.
MARTINA
Ni yo a ti pobre.
RODRIGO
Pero has dicho otras cosas.
CHUS
(Tras mirar a ambos niños.)
¿Qué otras cosas?
RODRIGO
Nada.
ANTONIO
¡A ver! Ahora quiero yo dar mi versión, porque, claro, como Martina es la buena de la clase ya tiene que ser verdad lo que diga. Y no.
MARÍA
Entonces yo también doy la mía.
CHUS no atiende a MARÍA y ANTONIO. Mira a RODRIGO y MARTINA, considerando sus opciones.
ANTONIO
¡Si tú no estabas!
MARÍA
¡Y tú estabas escuchando música con los cascos!
ANTONIO
¡Pero me los he quitado!
MARÍA
¡Y yo estaba al principio!
CHUS
(Escéptico.)
A ver, ¿qué ha pasado según vosotros?
Escena 4
Queda poco para que acabe el recreo. ANTONIO está sentado en una esquina del aula, viendo un videoclip en su teléfono móvil con auriculares puestos. GAEL está en su mesa, sin hacer nada. MARTINA y MARÍA están en el centro de la clase, hablando. CHUS observa desde fuera de la escena.
ANTONIO
Yo estaba aquí sentado. Y entonces ha entrado Rodrigo.
Comienza a sonar una música (la que ANTONIO escucha en su móvil) que impide oír nada de lo que los niños dicen a continuación.
RODRIGO entra en el aula y saluda de manera alegre.
MARTINA y MARÍA se acercan a RODRIGO y empiezan a señalarlo con el dedo, mientras ríen de manera exagerada.
RODRIGO se cruza de brazos y hunde la cabeza en sus hombros.
La NIÑA se asoma a la puerta y hace un gesto a MARÍA. MARÍA sale con ella, tras propinarle una colleja a RODRIGO, que reacciona encogiéndose de miedo.
CHUS
(Viendo que la aportación de ANTONIO no vale nada.)
¡Antonio, Antonio! ¡Vale, vale!
La música para. MARÍA vuelve a entrar.
MARÍA
Chus, ¡todo mentira! Yo ahí sí estaba, ¡y sin música! Lo que ha pasado es...
Queda poco para que acabe el recreo. ANTONIO está sentado en una esquina del aula, viendo un videoclip en su teléfono móvil con auriculares puestos. MARTINA y MARÍA están en el centro de la clase, hablando. GAEL, en su mesa, sin hacer nada. CHUS sigue observando desde fuera de la escena. Entra RODRIGO.
MARÍA
¡Hola, Rodrigo! Me ha encantado el mensaje que le has enviado a Martina. Es muy bonito.
RODRIGO
(A MARTINA.)
¡Y tú para qué le enseñas el mensaje!
MARTINA
Si me ha gustado mucho, Rodrigo. No hay nada de lo que avergonzarse.
RODRIGO
¡Sí! ¡Sí que hay! Que yo no quiero me relacionen con una pija.
La NIÑA se asoma a la puerta.
NIÑA
¡María! Corre, corre, mira lo que está haciendo tu hermano.
MARÍA
Y yo ya he tenido que irme después, pero seguro que solo ha ido a peor.
La NIÑA sale.
ANTONIO
Claro que ha ido a peor. ¡Por culpa de Martina! Porque cuando yo me he quitado los cascos ha sido cuando ha empezado a decirle cosas.
ANTONIO se quita los cascos.
MARTINA
¡Mírate! ¡Los pantalones esos! Como eres pobre no puedes comprarte más, ¿qué ha pasado? ¿Ya te ha llegado la ayuda del mes?
RODRIGO
(Empujando levemente a MARTINA.)
¡Cállate!
MARTINA
¡Si es que eres tonto!
MARTINA da una colleja a RODRIGO.
MARÍA
¡No! Yo no estaba, pero sé de sobra lo que ha pasado.
MARTINA y RODRIGO vuelven a su posición inicial.
MARTINA
El mensaje era muy bonito, Rodrigo.
RODRIGO
Como enseñes el mensaje a alguien más, te parto la cara.
MARTINA
Pero, ¿por qué? Yo creo que puedo enseñárselo a quien quiera.
RODRIGO coge del pelo a MARTINA.
RODRIGO
¡Ni se te ocurra!
ANTONIO
¡No! No, no, no, no. No.
RODRIGO suelta el pelo de MARTINA. MARTINA coge del pelo de RODRIGO y le tira al suelo y empieza patearlo.
MARÍA
¡No! No, no, no, no. No.
RODRIGO se levanta y coge del cuello a MARTINA. La tumba en el suelo mientras MARTINA intenta liberarse sin éxito.
CHUS
¡Antonio! ¡María! ¡Basta!
RODRIGO y MARTINA se levantan y recuperan su posición normal.
CHUS
¡Los dos fuera ahora mismo!
ANTONIO
¡Que sois todas unas brujas!
MARÍA
¡Y vosotros unos cerdos!
CHUS
¡Ahora!
ANTONIO y MARÍA, tras una última mirada desafiante, abandonan el aula. CHUS da un gran suspiro. Aún no sabe qué hacer.
GAEL
Chus, yo sé lo que ha pasado.
CHUS
(Sarcástico.)
Sí, hombre, Gael, ven a darnos también tu versión. Vamos a preguntar por los pasillos si alguien más lo ha visto y hacemos aquí los juicios de Núremberg.
GAEL
Pero lo mío es verdad.
MARTINA
Y lo mío.
RODRIGO
Y lo mío.
GAEL
(Mostrando su teléfono móvil.)
Ya. Pero es que yo lo he grabado en vídeo.
Escena 5
Queda poco para que acabe el recreo. ANTONIO está sentado en una esquina del aula, viendo un videoclip en su teléfono móvil con auriculares puestos. MARTINA y MARÍA están en el centro de la clase, hablando. GAEL está en la otra esquina, grabando un vídeo con su teléfono móvil.
GAEL
(Se enfoca a sí mismo con la cámara. Habla sin que MARÍA y MARTINA le presten atención.)
Hola a todos. Bueno, lo primero, quiero dar las gracias a todos mis seguidores por los me gustas en mi anterior vídeo, que he tenido seis me gustas, o siete... ¿Eran seis o siete? Bueno, da igual, que muchas gracias, que me alegra mucho que sigáis mi canal y que entre todos, pues... a ver si mi canal sigue subiendo seguidores y me gustas. No os olvidéis de suscribiros, dando al botón que hay aquí... o aquí... En mi vlog de hoy quiero hablar de mi escuela, de como es y eso. Ahora estoy en el recreo y, por ejemplo, esta es mi clase...
GAEL gira su móvil para apuntar al aula. RODRIGO entra.
MARÍA
(A MARTINA.)
Huy. Ahí llega tu enamorado. Y con sus pantalones nuevos.
MARÍA ríe. MARTINA sonríe ligeramente.
RODRIGO
¿Qué dices?
MARÍA
No hagas como que no sabes, que he leído el mensaje.
RODRIGO
(Palideciendo un poco. A MARTINA.)
¿Para qué se lo enseñas?
MARTINA
Porque es mi amiga.
MARÍA
(A RODRIGO.)
La verdad es que tienes razón. Sus ojos son muy bonitos. Y el pelo que tiene es súper-súper suave.
RODRIGO
Déjame, anda.
Una NIÑA asoma a la puerta del aula, riendo.
NIÑA
¡María! Corre, corre, mira lo que está haciendo tu hermano.
MARÍA sale del aula, acompañada de la NIÑA.
RODRIGO
No sé para qué le has enseñado el mensaje.
MARTINA
Porque me hizo gracia.
RODRIGO
¿Se lo enseñaste para reírte de mí?
MARTINA
No. Es solo que... Me sorprendió un mensaje así de ti.
RODRIGO
¿Por qué?
MARTINA
Porque a veces haces unas cosas que no pegan con ese mensaje.
RODRIGO
Ah.
MARTINA
Yo es que no sé si quiero un novio como tú.
RODRIGO
¿Y cómo soy yo?
MARTINA
Pues siempre estás en líos.
RODRIGO y MARTINA se miran unos segundos en silencio.
MARTINA
Si haces otra más te van a expulsar.
RODRIGO
Las otras dos que pasaron no fueron culpa mía.
MARTINA
Anda que no.
RODRIGO
No.
MARTINA
Siempre estás buscando pelea. Luego te pillan y a llorarle a Chus.
RODRIGO
Cállate, pija.
ANTONIO, desde su esquina, ha terminado de ver su vídeo. Se quita los auriculares y atiende a la pelea entre MARTINA y RODRIGO.
MARTINA
(Imita a RODRIGO llorando.)
Chus, Chus, que yo no he hecho nada. Que ha sido él. Cuando fuiste tú quien le dio el balonazo primero. Y aposta.
RODRIGO
¿Y tú qué? Que eres la más pija de la clase. Que te crees mayor por pintarte los labios.
MARTINA
Pues anda tú, que como sigas suspendiendo exámenes vas a acabar repitiendo.
RODRIGO
Yo por lo menos no le robo cerveza a mi padre para beberla en el parque.
MARTINA
(Vuelve a imitar a RODRIGO llorando.)
Chus, Chus, que yo no puedo ir a la excursión, que mis padres no me dan el dinero. Buaaaah, buaaah.
RODRIGO
(Imitando a MARTINA.)
¡Qué mayor soy! ¡Me quedo sola en casa y cojo la cerveza de mi padre y me emborracho!
MARTINA
(Poniendo un dedo en el pecho de RODRIGO.)
Sí, pero bien que quieres ser mi novio, ¿eh? ¿Qué quieres? ¿Ser mi novio para hacer lo que tu padre le hace a tu madre?
RODRIGO guarda silencio un segundo. MARTINA aparta el dedo, pensando que ha ido demasiado lejos. RODRIGO pega un empujón a MARTINA con los dos brazos, que la echa hacia atrás medio metro. MARTINA devuelve el empujón a RODRIGO, que es desplazado medio metro hacia atrás. De manera simultánea, se cogen del pelo y empiezan a forcejear mientras gruñen.
ANTONIO
¡Dale, dale, dale!
MARÍA regresa al aula y ve la escena.
MARÍA
¿Qué haces? ¡Chus, Chus, Chus! ¡Ven! ¡Ven! ¡Rodrigo está pegando a Martina!
CHUS entra en el aula.
Escena 6
CHUS tiene el teléfono de GAEL en la mano. A su lado, enfrentados, RODRIGO y MARTINA. Los tres mirando la pantalla. GAEL está algo más apartado. El vídeo acaba.
CHUS
(Entregando el móvil a GAEL.)
Gracias, Gael. Por favor, déjanos solos.
GAEL sale del aula.
CHUS
¿Estáis alguno de los dos orgullosos de lo que habéis visto?
MARTINA y RODRIGO
No.
CHUS
Martina, ¿qué es lo que el padre de Rodrigo hace a su madre?
MARTINA guarda silencio.
CHUS
Rodrigo, si una chica te gusta esta no es la manera de expresárselo.
RODRIGO guarda silencio.
CHUS
Los dos podríais haber tomado mejores decisiones en esa conversación. Pero Rodrigo, no puedes dar un empujón a alguien, aunque lo que te esté diciendo te haga hervir la sangre. ¿Qué se supone que tengo que hacer ahora? ¿Te castigo a ti por dar el primer empujón? ¿O a ti por lo que has dicho? ¿O a los dos?
MARTINA
Yo creo que tampoco ha sido para tanto.
CHUS
Ah. Mejor aún: a ninguno. Y aquí no ha pasado nada. Y damos por válido que dos personas se pongan a tirarse de los pelos.
MARTINA
Solo ha sido una vez. Nos llevamos bien. No quiero que le expulsen por mi culpa.
RODRIGO
Yo lo siento mucho.
MARTINA
Y yo.
CHUS suspira, algo cansado. Tras unos segundos, parece que algo le derrota.
CHUS
Rodrigo, como hemos visto en el vídeo, has empujado a Martina, iniciando la pelea, lo que significa tu expulsión. Ve al despacho del director. Ahora iré yo.
RODRIGO aprieta su mandíbula, echa una última mirada de odio a MARTINA, y sale del aula.
CHUS
Martina, quiero que tus padres me llamen esta tarde para hablar de lo que ha pasado hoy aquí.
MARTINA
Mis padres están de viaje.
CHUS
Pero tendrán teléfono, ¿no?
MARTINA
Sí.
CHUS
A las cinco. Si no, llamaré yo.
MARTINA
Vale.
CHUS sale del aula. Suena el timbre. El recreo ha acabado. MARTINA sigue en su posición, sin moverse, mirando al suelo. Los alumnos regresan al aula entre gritos y risas, mientras, poco a poco, ocupan sus pupitres.